Price Engineering: precio primero, no coste
Price Engineering diseña la carta desde el ticket medio que quieres, no desde el coste: dispersión de precios, apertura de gama y presentación, con ejemplo.
Los métodos clásicos de precio (escandallo, margen, coeficiente multiplicador) parten del coste de materia prima y llegan al precio. El Price Engineering hace justo lo contrario: parte de lo que quieres que gaste tu cliente de media, y diseña la carta hacia atrás para conseguirlo. Se calcula por familia de platos — principales, entrantes, postres — nunca sobre la carta entera, porque mezclar familias distorsiona cualquier media.
La idea al revés: tres anclas, no una
En vez de calcular el precio plato a plato desde el coste, el Price Engineering equilibra tres cosas a la vez:
- El ticket medio que quieres que deje esa familia de platos.
- Los precios de la competencia directa, para no quedar fuera de mercado.
- La coherencia con el coste real de cada plato — el precio deseado no puede ignorar del todo lo que cuesta servirlo.
No es magia: sigue haciendo falta saber el escandallo de cada plato. Lo que cambia es el punto de partida — no “cuánto cuesta, luego cuánto cobro”, sino “cuánto quiero que se gaste, luego cómo reparto los precios para conseguirlo”.
Los tres principios que ordenan una familia de platos
(El cuarto principio clásico del método, el coeficiente de relación calidad-precio, ya tiene su propio artículo — aquí van los otros tres.)
1. Dispersión de precios: no puede haber más platos caros que del montón
Divide los platos de una familia en tres bandas según su precio: la banda alta (el 25% más caro), la banda media (el 50% central) y la banda baja (el 25% más barato). La regla: el número de platos en la banda media tiene que ser, como mínimo, igual a la suma de los de banda alta y banda baja.
Si tienes más platos caros y baratos juntos que platos de precio intermedio, la carta se percibe como dispersa e inconsistente — el cliente no tiene una referencia clara de “cuánto cuesta comer aquí”.
2. Apertura de la gama: cuánto puede separarse el más caro del más barato
Apertura = Precio más alto de la familia ÷ Precio más bajo de la familia
Como referencia: en familias de hasta 8 platos, una apertura por debajo de 2,5 se considera una gama razonable (“reducida”). En familias más grandes (9 platos o más), el límite razonable sube algo, hasta cerca de 3. Por encima de esos límites, la familia tiene más dispersión de precio de la que puede sostener comercialmente — el plato más caro se percibe como fuera de lugar en esa carta, no como una opción premium dentro de ella.
Ejemplo con los dos principios juntos
Una familia de 8 principales, ordenados por precio:
| Precio (€) | Banda |
|---|---|
| 9 | baja |
| 10 | baja |
| 11 | media |
| 12 | media |
| 13 | media |
| 14 | media |
| 15 | alta |
| 18 | alta |
- Apertura de gama = 18 ÷ 9 = 2,0 — dentro del límite razonable para una familia de 8 platos.
- Dispersión: 4 platos en banda media, frente a 2 en alta + 2 en baja = 4. Se cumple justo la regla (media ≥ alta + baja).
Si el plato más caro subiera a, por ejemplo, 25 €, la apertura pasaría a 2,78 — ya por encima de lo razonable para una familia de este tamaño, y ese plato empezaría a funcionar como un cuerpo extraño en la carta en vez de como una opción más.
3. Presentación y promoción: vender sin tocar ni un precio
La cuarta palanca del Price Engineering no cambia ningún número — cambia qué ve primero el cliente y qué le recomienda el equipo de sala. Dónde se coloca cada plato en la carta, el orden dentro de su familia, el diseño (tipografía, fotos, color), si el precio se redondea o no, y la recomendación verbal del camarero: todo eso mueve el mix de ventas hacia los platos de mejor margen sin necesidad de mover un solo precio.
Cómo aplicarlo a una familia de tu carta
- Decide qué ticket medio quieres para esa familia — con margen suficiente sobre el coste real, no solo “lo que parece razonable”.
- Compara ese ticket medio con lo que cobra la competencia directa por platos equivalentes.
- Reparte los precios de la familia en tres bandas, cuidando que la media no quede escasa frente a los extremos.
- Comprueba la apertura de gama contra el tamaño de la familia.
- Cuando ya haya ventas reales, contrasta con el coeficiente calidad-precio para saber si hay margen de subida.
- Usa la colocación y la recomendación de sala para empujar el mix hacia los platos que más te interesan, sin tocar el precio.
Preguntas frecuentes
¿Esto sustituye a calcular el escandallo de cada plato? No. El Price Engineering decide cómo repartir los precios de una familia entera; el escandallo de cada plato sigue haciendo falta como referencia de coste real.
¿Puedo aplicar esto a toda la carta de una vez? No es lo recomendable. Se calcula familia por familia (principales, entrantes, postres) porque mezclarlas distorsiona tanto la dispersión como la apertura de gama.
¿Qué hago si un plato rompe la apertura de gama pero quiero mantenerlo igual? Puede tener sentido si cumple una función concreta (plato de autor, producto de temporada muy caro) — pero conviene ser consciente de que ese plato juega un papel distinto al resto de la familia, no uno más.
¿La presentación realmente cambia algo si el precio es el mismo? Sí, mueve qué elige el cliente entre las opciones ya existentes — no cambia el precio, cambia el mix de ventas hacia los platos que interesa vender más.
